En base a los distintos autores que se han centrado en estudiar la infancia, podemos afirmar que este periodo es fundamental para el desarrollo de las distintas capacidades de los/as niños/as. Por ello, hemos podido destacar diferentes apartados más específicos, los cuales hemos destacado en este bloque ya que nos han facilitado feedback para llegar a la indagación en los primeros años de vida.

Subcategorías
Las subcategorías que hemos destacado han sido fruto de una puesta en común que realizamos en clase. Con ello, trabajamos y agrupamos los aspectos más relevantes, como se puede observar a continuación.

Juego y Cooperación
Todos hemos coincidido que en nuestros primeros años de etapa educativa, las profesoras se basaban en el juego para enseñarnos y para facilitarnos nuestra expresión, llevándonos a crear estrategias para afrontar conflictos que más tarde se nos han planteado en la etapa adulta. Ya Piaget, hablaba sobre el juego pero más concretamente el juego simbólico que permite transformar lo real por asimilación a las necesidades del yo, y desde este punto de vista desempeña un papel fundamental porque proporciona al niño/a un medio de expresión propia y le permite además resolver mediante él conflictos que se plantean en el mundo de los adultos” (Cañero y Carretero, 1997, p.174).
Siguiendo con estos autores, Cañero y Carretero (1997) el juego simbólico se basa en adquirir los papeles de los adultos, como puede ser mamá y papá, médico, mecánico, entreotros, podemos decir que cada uno de nosotras/os íbamos adquiriendo y repitiendo el rol que más se a la personalidad individual, o lo que observábamos en casa. De acuerdo a nuestra experiencia, y en el debate que llevamos hoy en día, podríamos observar la diferenciación de roles que estábamos sometidas/os, y aunque ha evolucionado en muchos aspectos aún seguimos viendo muchos centros que dirigen el juego simbólico según el sexo del alumno. Aun así no podemos olvidar el juego simbólico tienen un papel esencial en el desarrollo del niño/a durante una etapa que transcurre entre los dos y los seis años en la que las posibilidades de insertarse en el mundo adulto y de adaptarse a la realidad son todavía muy reducidas” (Cañero y Carretero, 1997, p.175)